Comentarios
Comentarios
Recuerdos de un espejismo
Manuel Bermúdez

Aunque en su estructura esta no es una novela convencional, ya que se trata de un ejercicio de fragmentación, en su estilo y anécdota, responde a una forma de narrativa costarricense, que está referida a una generación.

Un grupo de escritores jóvenes, casi todos ellos contemporáneos, a finales de los 70 y en los 80 del siglo pasado aportaron su obra desde una perspectiva propia.

El mundo costarricense, particularmente el capitalino y más puntualmente el de un grupo socioeconómico, predominante, la clase media, fue contando en esa narrativa, en la cual predomina una tendencia al psicologismo.

Esta obra de diversos autores está señalada por elementos comunes, como son referencias al uso de marihuana, la revolución sandinista, la vida universitaria, la liberación sexual femenina y el clamor por justicia social.

Esta generación de escritores es la que se crió con el impacto de “boom” latinoamericano, por lo cual la ubicación a favor o en contra de las formas de expresión de las obras más reconocidas de ese fenómeno determinó en mucho la propia.

Algunos de los escritores jóvenes optan por una narrativa que se distancie de lo bucólico, histórico y real maravilloso, para orientarse por obra de corte psicológico, citadino, tremendista y a la vez íntimo.

Es así como muchos de los escritos de esta generación encuentran más vínculos con las obras de la generación que los precede, que con la narrativa social campesina que es anterior a ésta.

Personajes de vidas opacas, intrascendentes, los conflictos familiares, la incomprensión, el tremendismo de una muerte no dramática pero inminente, la pérdida de la candidez, la degradación paulatina de una clase social y las relaciones que genera. Estos son los elementos que predominan en esa narrativa, donde se percibe el reflejo de una sociedad conservadora, que no imagina siquiera el impacto que recibirá muy poco después y por tanto no será capaz de responderlo.

Dentro de esta generación está Rodrigo Soto, y quizá sea el mismo uno de sus principales representantes.

Desde sus obras anteriores en narrativa, este autor ha ofrecido un mundo intimista, donde los personajes intentan acomodarse frente a los vaivenes del entorno.

En el caso de Figuras en el Espejo , alcanza la culminación de esa obra, que se puede seguir como una sola a lo largo de todos sus escritos narrativos.

Formalmente, Soto introduce una estructura fragmentada, con rasgos experimentales en la composición faulkneriana o donosiana a ratos, en cuanto a lenguaje, acude a lo coloquial para retratar a sus personajes desde una voz propia.

Ambos recursos le dan contemporaneidad a la obra.

En cuanto a la narración anecdótica, el autor realiza aquí un ejercicio de honestidad admirable. Casi autobiográfica como una ópera prima , Soto muestra una generación desde su infancia, con sus sueños, anhelos, frustraciones, decepciones, delirios, fallos, traiciones, que por las referencias temporales a los años 70 y 80 del siglo pasado, cabe sospechar el protagonismo del mismo autor.

La obra no pretende grandes vuelos, es un trabajo sencillo, muy honesto y bien armado, que sirve para, de la mano con los personajes, caminar por una sociedad costarricense que poco a poco se va dibujando como un espejismo.

Semanario Universidad, enero 2002

Diseño www.redcultura.com / Hosting: Tormenta Cerebral.S.A.